lunes, 9 de noviembre de 2015

Baztan modificado por Pepe








EL BAZTAN MODIFICADO. Ruta del 8 nov 2015
FICHA TÉCNICA:
Dificultad: baja
Distancia:  54 Km previstos; reales 60 por desviaciones del track
Pendiente acumulada: 800 m.
Participantes: Miguel, Lobo, Azu, Fran, Esteban, Roberto, Angel, Quique, Guille, Fulgen, Manolo, Agapito, Isacio, J. Manuel  y Pepe (guía, por decir algo). Invitados: Serafín y J Antonio (este último  acompañados por dos amigos al principio de la ruta)
Clima: Día esplendido, también por el sol que acompañó durante toda la ruta.
Puede decirse que la ruta del Baztan Modificada tuvo su momento de gloria suprema justo a la hora de salir, antes de iniciarse la marcha, ya que logró concurrir a un número muy alto de bikers-jarrys acompañados por un par de invitados; 19 llegamos a contar!! La verdad es que este veranillo de San Martin que estamos viviendo invitaba a salir de paseo como pudimos comprobar en ruta por la cantidad de bikers que nos fuimos cruzando. No creo que se corriera la voz de que Fulgen nos iba a sorprender con su nueva “cebra” y sobre todo con la invitación a la cerveza que habitualmente acompaña a las nuevas adquisiciones ¿O sí?
Total que empezamos con la presentación en sociedad de la nueva Bici de Fulgen quien fue acosado a preguntas de los Jarrys sobre las cualidades de la Cebra y también por los consejos que se le dieron a propósito de la conveniencia de instalarle unas buenos airbasgs como medida de seguridad, por-si- acaso.
Sin otros prolegómenos nos fuimos para Anchuelo vía Cruz Verde y la Crestas. Pronto echamos en falta a Atreyu (y no porque no tuviéramos que esperarle) sino porque, enterados en el grupo de que el Track era obra suya, la gente quería felicitarle por su buen hacer aunque eso sí técnicamente parece que dejaba mucho que desear puesto que casi nade nadie fue capaz de cargarlo correctamente en su GPS. Cosas de la informática supongo.
Ya en las primeras cuestas nos percatamos de que Esteban no iba muy fino (la espalda y otros temas tienen la culpa) y eso que fue reclamado insistentemente y suponemos que también animado a “viva voz” por una mula que habitaba en los alrededores en una de las paradas que hicimos para reagruparnos.
En Anchuelo asistimos al primer despiste de… (bueno no me gusta señalar culpables) Mientras el grupo esperaba en la entrada del pueblo para reagruparse, los de atrás (guía incluido) se van por la zona de abajo directamente a subir la trialera de Santorcaz creyendo que el grupo ya había ascendido. Largos minutos después mientras Guille se despide de la ruta, conseguimos juntarnos todos en el pueblo donde por cierto el supuesto guía se empeñó en dar una vueltecita admirando sus construcciones antes de salir por la pista que nos conducía al Baztan. Después de unos kms. de marcha relajada, cerca ya del propio Baztan y por equivocación del guía (una más), nos metimos en una trialera de subida interesante - con agua incluida- que fue aplaudida y especialmente valorada por algunos popus del grupo para ser tenida en cuenta de cara a futuras bajadas.
Como es costumbre, en la llegada al Baztan repusimos fuerzas y a esas  alturas la verdad es que todo el mundo estaba pensando ya en la llegada a Alcalá, más en concreto al Santa. Cruz, y más aún en la cerveza de turno; eso sí no creo que nadie estuviera pensando en que iba ser por gentileza de la Cebra de Fulgen.
Pero antes de ese deleite aún nos esperaban un par de incidentes más: uno en forma de picadura de abeja-avispa en el pie de J. Manuel, quien quiso aliviarse a la antigua usanza (aplicándose barro) y otra en forma de visita al asfalto (en este acaso a la pista) por parte de nuestro invitado J. Antonio, que se vio sorprendido por una frenada del grupo mientras procedía a echar un trago de agua con el bidón y zaaaaaaass, saltó por los aires. La solución a este problema según comentó Miguel es sumamente fácil: para beber en ruta lo mejor es el Kamel; y si quieres con el bidón, hazlo parado. Lógico. Puro sentido común.
Bueno lo importante es que solo fueron unos rasguños, algo de chapa y pintura en el codo y mientras Fulgen parecía respirar porque esta vez se había librado de ser el centro de la reunión, lo cierto es que en ambos casos se echaron en falta las buenas artes del sanitario Azu, y es que claro, el señorito no quería desgastarse mucho porque se estaba reservando para lanzar un ataque, marca d la casa, en las primeras rampas del último repecho de la ruta, en el conocido pinar de Torres.
Y en efecto, así fue. Nada más comenzar la subida el azuqueco marchó como una exhalación cuesta arriba sin dar opciones, o como se dice en el frente, sin tomar prisioneros ¡Y eso que ese no es su terreno! Solo Roberto enlazaría con él en la parte de arriba. Atrás el que más y el que menos intentó subir sin perder comba, admitiendo que el Azu es mucho Azu, si bien entre algunos veteranos corrió el rumor de que de haber tenido la subida 4 ó 5 kms. más, tal vez alguien le habría dado caza…
Desde lo alto del pinar, en este caso sin níscalos ni boletus edulis (¡si es que no llueve en condiciones; puto cambio climático!), bajada a todo trapo hasta Torres, eso sí, algunos que presumen de veloces sobrepasados hasta por los más lentos alegaron que no querían correr riesgos innecesarios. Y desde Torres lo típico hasta los Hueros, caña por aquí y por allí en busca de la carretera de Villalbilla, siempre tan peligrosa por cierto, en cuyo trascurso asistimos a una subida en los gemelos de Manolo que tiraba de bici prestada por Juanjo (ya nos dirás que impresiones te ha dejado) y a un penúltimo pinchazo de Lobo que confesó que echaba de menos a Pedrín para que le asesorara sobre el modo de reparar la rueda con la técnica de la seta.
Ya de bajada hacia el Parque, los apretados por la hora tiraron por carretera; otros temerosos del posible barro por la Cruz Verde y los de siempre, por la trialera del restaurante. Y por fin el Santa Cruz donde esperaban los “tercios” (de mahou). Con el buen rollo de costumbre, con el cigarrito de Isacio, con los torreznos de rigor y un plato de paella recién hecha, echando de menos a los que no pudieron venir y a las no fotos de Pedrín, se brindó por la adquisición de Fulgen haciendo votos para que pronto se compre una nueva puesto que la Cebra ya empezaba a tener algunos ruidillos. Y bueno luego todos a casa tan contentos, dispuestos a vivir una bonita tarde de futbol que a la postre depararía resultados interesantes y ajustados a la calidad de los equipos que se disputan la Liga.
Salud, amigos.
Pepe
¡Ah! Bravo por Serafín y por J. Antonio que se portaron como leones ¡Encantados de compartir ruta con vosotros y hasta la próxima!









2 comentarios:

  1. Buena Crónica Pepe,
    Lastima que la has enturbiado un poco al final con el futbol

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  2. Encantado de salir con vosotros y de disfrutar de una ruta tan chula pasando por sitios nuevos para mi. Recuperado ya de mi aterrizaje forzoso y con ganas de repetir salida. Eso si, la próxima con la kamel jaja. Juan Antonio.

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